Escucha, por la Mañana Olvidaste Decirme... Adiós
Miky













Home

Entrevista a Ricardo Arenas | Conoce a los personajes reales de esta historia | Escucha.. La historia principal | Escucha... Parte 2 | Escucha... Parte 3 | Ricardo y Nicholas | Fernando y Rodrigo | Justin | Miky | Escríbenos





Miky Jeffrey Beigi

El presente texto fue tomado del diario de Lester Beli, el siguiente relato contempla los derechos reservados, en la Ciudad de México. Todos los documentos relacionados con Escucha, por la Mañana Olvidaste Decirme... Adiós están bajo resguardo de Ricardo Arenas, coautor.

FOTO-ESTUDIO DE GINA TEHERÁN
OFICINAS CORPORATIVAS, 5° PISO
17 DE DICIEMBRE DE 1996

Así fuera sábado o domingo, la diseñadora Gina Teherán trabajaba de sol a sol. Siempre fue una persona emprendedora, con la imaginación y la juventud a pesar de su edad. Yo trabaja con ella.
-Beli, se dirigió la diseñadora directamente hacia mí con un montón de sobres en las dos manos- sácame nombres de los titulares, direcciones y teléfonos, así como sus fechas de cumpleaños.
-¿Todos esos? pregunté.
-Mientras más rápido, mejor.
-Sí. tomé el teléfono que tenía a mi servicio, para mi mala suerte era una extensión, así comencé a trabajar. Esa vez terminé a las diez de la noche.

En el transcurso de la semana, recuerdo que Gina estaba encerrada en su oficina privada, hablaba por teléfono y después hizo una pausa.
-¡Ibsen! -gritó y su asistente personal llegó corriendo- ¡Trae al nuevo! ¡Al Rumano!!

Me dedique a ver lo que ocurría, simulaba trabajar y ver todo lo que acontecía hasta que llegó el famoso Rumano. Pasó junto a mí y me vio con gran desprecio.
-Ion Belko Kovak. saludó a Gina y le dio la mano, era un joven delgado cuyas facciones no eran tan finas como las mías. Es de cabellos castaño claro, de tez blanca, alto, calculo los 1.84 metros- Gracias por darme la oportunidad.
-¡Beli! gritó Gina y de inmediato fui- ¡Ibsen! llegó su asistente corriendo- Llévate a Beli y deshazle su peinado a raya en medio, ve a pintura y que le den una hojalateada. Ion, se dirigió a él- acompáñalos y que te den una arregladita. Vamos a tomarles unas fotos.

Me cortaron el pelo, me maquillaron y me levantaron las pestañas castañas que tengo, me cambiaron de ropas y me pusieron algo muy juvenil. Era un pantalón de lana color beige y una playera amarilla con gabardina tipo cazadora del mismo color del pantalón. A Ion lo vistieron con un pantalón color camello y una playera tipo suéter color gris.
-Hola, soy Lester Beli, le saludé y él no me contestó- bueno, que te vaya bien.

Dos horas después nos fotografiaron, nuestras imágenes iban de la alegría hasta la seriedad, simulamos estar enojados, amenos y festejando una amistad de mucho tiempo atrás, ésta última sirvió para el cartel oficial de la firma Teherán. Estábamos en los vestidores, cambiando nuestras ropas, mi gran y estimado compañero no me hablaba, y en realidad comenzaba a importarme poco. Gina entró sin previo aviso, nos miró y habló.
-Sépanse que sé que es lo que cuerpo vende, niños. rió y ambos nos quedamos callados, Ion apenas y se subía los bóxer verdes que tenía a la altura de la rodilla y yo pues, apenas me iba a quitar la toalla que usaba- Ion, mijo, quiero hablar contigo. no hubo más, amarré mi toalla y salí de ese espacio, caminé hacia la puerta sin decir palabra- ¡Beli! volvió a gritar la diseñadora- ¡Estuviste muy, muy bien!! le sonreí y seguí mi camino- Ion, apenas crucé la puerta y un jovencillo me empujó cuando pasó junto a mí. Pude verlo y no me cayó muy bien que digamos, por supuesto que me llamó la atención pues a pesar de que medía el metro con setenta y cinco, su físico hizo que mi mente le tomara atención. Calculo que tendría más o menos, unos 17 años, su piel es blanca pero lo que más me atraía eran sus cejas lineales y delgadas, negras totalmente, al igual que sus cabellos, negros por completo. Su niñez se me hizo interesante, se podía ver a leguas su encanto remilgoso. Su cara semiovalada y boca chica, su cuerpo delgado y bien formado, era totalmente la imagen de un niño consentido y mimado- tengo que darte unas pequeñas clases de modelaje Ion, créeme, lo haces bien pero tu pose principal te falla. Es cuestión de práctica.
-Perdón. se escuchó la voz de aquel pequeño individuo- Oye, Ion, interrumpió sin piedad a esas dos personas- tengo sed.
-Miky, Maiki, en sentido castellano- permíteme, tengo que hablar con Gina.
-Ion, habló Gina ignorando al tipo- Necesito que te quedes después de las sesiones de mañana.
-Tengo sed, Ion. volvió a hablar Miky- Cómprame una botella de agua.
-Estoy hablando con mi jefa, Mickey. Un segundo.
-Así que mejor terminó Gina- te quiero de nueve a dos de la tarde.
-Sí, Gina. al fin terminó de hablar Ion y Gina se retiró.
-Vámonos de aquí, Ion. Miky lo tomó de la mano y ambos comenzaron a caminar con gran lentitud, para que nadie los viera- Yo no sé como aguantas a esta anciana. volvió a decirle mientras cruzaban la puerta- Además, a las dos de la tarde tienes que estar en mi escuela de cine. Tú sabes, mañana se vence mi colegiatura. Tengo que pagar. No quiero descuidar esto, tengo que prepararme para el futuro, y así dejar de una vez por todas lo que hacía..

DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
01:00 DE LA MAÑANA

Ion entró a su departamento, caminó hacia la cocina y botó las llaves del departamento sobre el sofá de color azul. Con desagrado vio que había trastos sucios en el lavadero y una lata de helado de chocolate estaba abierta. De nueva cuenta caminó, esta vez, en dirección a la recámara, abrió la puerta y con sobresalto vio a Miky brincando sobre el colchón sosteniendo en su mano derecha un pequeño tazón con helado de chocolate, con la izquierda sostenía el control de su Play Station, jugaba súper Mario Bros. 3.
-Miky, ¿No pudiste lavar tus trastos? le preguntó Ion a su especial acompañante.
-No. le respondió Miky fríamente. Este niño ignoró por completo la voz de Ion continuó brincando a placer sobre la enorme cama al tiempo que su helado de chocolate comenzaba a derramarse.
-Te estoy hablando Jeffrey.

Miky se detuvo, miró a Belko Kovak de una manera especial más que sutil. Botó el control remoto de su Play Station y este cayó sobre una de las almohadas. Con seriedad botó también el tazón con helado de chocolate, y este terminó en el suelo. Ion estaba serio y atónito, esperaba la reacción de Jeffrey, pero, gran sorpresa fue lo que recibió. Miky se bajó inmediatamente de la cama, con mucha sensualidad caminó hacia Ion al tiempo que se jalaba la pijama color azul de conejitos que traía puesta, Los botones salieron volando hacia el suelo.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
18 DE DICIEMBRE DE 1996
23:00 HORAS

Ion salió del elevador, caminó en línea recta sobre el corredor de paredes color beige, metió la llave de su departamento en la puerta de madera de nogal, la giró y la abrió. Un fuerte estruendo lo recibió, el sonido de su equipo de audio estaba al máximo volumen, Miky volteó para ver y saludar a Ion, le sonrió con gran felicidad puesto que estaba disfrutando de la película La Guerra de las Galaxias. Sin embargo, Belko miró con desagrado a Evans, un joven de 19 años de edad, de piel blanca pero de escuálida presencia. Alguien que pasa desapercibido.
-¡Amor! gritó Miky con felicidad estampada en su rostro- ¿Quieres acompañarnos?
-No. le respondió Ion ignorando a Evans y al estruendoso ruido- Quiero descansar, hoy hice muchas cosas.
-Oye, de inmediato le habló Mickey- antes de que te vayas a acostar, ¿Podrías hacerme un gran favor?
-¿Qué es? preguntó Ion.
-¿Podrías ir al centro comercial para comprarme unas papas a la francesa con queso gratinado?
-¿Al centro comercial?
-Si, ¿No? le dijo Mike.
-Esta bien, regresaré en una media hora.
-¡Gracias, mi amor! le gritó Miky al tiempo de Belko se retiraba y cerraba la puerta.

Cinco minutos después, Ion Belko caminaba sobre la Avenida Dos, estaba dispuesto a consentir a Miky. Sin embargo, una tienda Seven se le atravesó.
-¡Ah! Miky.. expresó Belko- No voy a ir al centro comercial por unas papas. Así que.. Ion entró y de inmediato pidió una copa enorme de papas a la francesa con queso-. te aguantas, papá..

De nueva cuenta, Belko abrió la puerta de nogal y entró a su departamento. Caminó y notó que la televisión y el equipo de audio estaban a bajo volumen. Ignoró el curioso suceso y continuó caminando hasta llegar a la barra que divide la estancia de la cocina. Dejó la enorme copa de papas a la francesa sobre la barra y volvió a caminar hasta la pared y dejar colgadas la llaves en un mueble especial para ellas. De repente escuchó un murmullo y se dirigió a la recámara de Miky, abrió la puerta y con asombro vio a Mickey montado sobre Evans. Miky Beigi, un niño montado sobre otro de su misma edad, él cerraba los ojos al sentir a su amiguito dentro de su cuerpo. Evans, quien estaba sobre el colchón, y Mickey, montado y dando la espalda a su compañero, viendo hacia la puerta, únicamente dijo..
-Oye, Ion, amor, estoy ocupado, -dijo mientras sacaba aire de su boca debido a la gran excitación- ¿Te gustaría cerrar la puerta? Por favor.

La cara de horror de Ion Belko no pudo sostenerse más. Cerró la puerta, tomó sus llaves y caminó hacia la entrada, salió con gran pesadez. No comprendió lo que sus ojos cristalinos ya entendían. Calló sus palabras entrecortadas. Su cuerpo se mostró débil y tambaleante. Salió del edificio en donde vivía. No se detuvo para saludar a quien le hablaba, estaba totalmente ido, perdido.

Sus pasos eran cortos, caminaba de frente con lágrimas en sus ojos, su cara de preocupación era tal que cruzaba las calles sin ver. Por detrás, sus brazos y manos estaban ocultos en las bolsas de una chamarra de piel que tomó al salir de su casa. A su lado izquierdo, sus pasos y débiles movimientos casi imperceptibles hacían de Ion una persona que encorvado aceptaba el destino de su vida. A su derecha, su perfil, el que tanto dinero le daba, yacía pálido y temeroso.

DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
22 DE FEBRERO DE 1999
05:45 HORAS

Una brisa matinal comenzó a invadir la urbe de hierro. El edificio Constance dormía frente a una Plaza de sólida construcción en donde la venta de artículos en general es asunto de todos los días. El departamento de Ion -ión- estaba situado en el piso siete del edificio, y la oscuridad de la noche aún atormentaba el ambiente de aquellas cuatro recámaras. Ion Belko abrió la puerta principal de metal forjado y un hombre, de los llamados botones, terminó de abrirle la puerta. No se escuchó palabras de agradecimiento por parte del joven que rentaba ese enorme hogar. Finalmente el elevador abrió sus puertas, Ion caminó con resistencia hacia la puerta de madera de nogal y de manija dorada.

Su mirada era triste y expresaba preocupación, temor y enojo. Metió la llave y abrió la puerta. El ambiente golpeó su cara, Belko, con seriedad, caminó hacia la mesa para arrojar sus llaves. Se quitó la chamarra y la botó hacia el sofá, aquella ropa recorrió la enorme estancia. Caminó hacia las recámaras y entró a la suya.

Aquel espacio era serio y frío. Encendió la luz y se echó a la enorme cama. Recostado se detuvo a pensar. De inmediato se levantó y salió de su habitación, se dirigió directamente a donde Miky dormía. La oscuridad de la sala y comedor era eterna, Ion se detuvo frente a la puerta de Jeffrey y giró lentamente la perilla. Abrió la puerta y frente a él, en una cama no muy grande, yacía descansando Miky.

Este niño vestía una playera blanca con la imagen del hombre Araña, sus bóxers color amarillo relucían gracias a que estaba mal acostado. Sus piernas de niño estaban sobre la almohada, sus brazos extendidos ocupaban todo el espacio, su cara estaba escondida entre las colchas que cubrían su cabeza por completo. Dormía bocabajo.

Ion se dedicó a mirarlo, no sonrió pero a leguas se mostraba feliz de tener a Miky viviendo con él. Cerró la puerta y caminó esta vez hacia la cocina. Sobre el fregadero estaba una lata de chocolate vacía, junto a él la cuchara embarrada de helado. Belko se arremangó la camisa y abrió la llave de agua, tomó una esponja enjabonada y comenzó a lavar los trastos que Mickey había dejado. Con gran tranquilidad terminó de enjuagar y secar aquellos utensilios, los dejó sobre la barra y caminó, esta vez, hacia su recámara. Apenas entró y la puerta de Miky se abrió, aquel niño caminó hacia el baño adormilado aún, Belko salió de nueva cuenta y se dirigió a donde Jeffrey iba.
-Miky, escucha, la voz de Ion no era de molestia, era tranquila, y lo seguía hasta el baño- sólo quiero... no terminaba de hablar cuando Jeffrey, soñoliento, pudo verlo por el espejo que reflejaba la imagen de Belko, descaradamente le cerró la puerta azotándosela en la cara.

Sin embargo, no hubo reacción de Ion al penoso suceso, Belko salió por la mañana para ir a la compañía de Gina Teherán y asegurarse de la fecha y horario de salida a la Ciudad de México. Miky se dirigió aquella mañana a la escuela de cine para presentar un proyecto por escrito. Ninguno de los dos se vieron.

Las manecillas del reloj marcaron las 19 horas, Mickey estuvo encerrado toda la tarde en su recámara aún cuando escuchó que Ion cerró la puerta principal del departamento. Pasados cuarenta minutos Miky salió de su recámara y según él caminó hacia el corredor sin hacer ruido pero el débil sonido de sus pisadas al ser opacadas gracias a las calcetas blancas que traía puertas hizo que Ion levantara la vista y lo viera caminar hacia él. Belko cenaba una suculenta ensalada de espinacas con ajonjolí, acompañado de un rico aderezo mil islas. Miky no quería ver a Ion, de ello estaba seguro, sin embargo, miró que sobre la mesa, bien puesta y de excelente gusto, estaba servido su plato.

Jeffrey debía ir a la cocina para abrir la puerta del refrigerador, pero para ir hacia allá debía pasar frente a Ion quien ya lo ignoraba por completo. Belko estaba sentado frente a Mickey, el niño observó ese rico platillo y de inmediato su estómago comenzó a hacer ruido. Ion levantó la mirada de nueva cuenta y se le quedó viendo, Mike no hizo el menor comentario y siguió caminando hacia la cocina, cuando pasó frente a su pareja, Ion, le habló.
-Siéntate, le dijo Belko- te preparé la cena.

Aquel niño siguió caminando hasta cruzar el comedor y la cocina. Abrió con suma seguridad el refrigerador y de él tomó un refresco enlatado que destapó rápido. Sarcásticamente, y si dejar de mirar a Ion directo a los ojos, Mike hizo sonar su garganta cuando comenzó a beber la Coca Cola. Con un fuerte eructo, que sonó por todo el departamento, le respondió.
-Perdón le habló tragando el refresco que tenía aún en la garganta, Ion observaba a Mike caminar de nueva cuenta hacia su recámara- pero estoy a dieta.. y le sonrió haciendo una mueca.

Tal vez fueron cinco minutos los que tardaron para que Ion terminara de cenar y se dirigiera a la recámara de Mike. Aquel niño, justo cuando Ion abrió la puerta, vio como la lata vacía de refresco volaba por la habitación hasta caer en un cesto de basura. Belko miró, esta vez, la computadora de Jeffrey y observó las páginas homosexuales en internet.
-Quiero hablar contigo, otra vez, Ion le habló, Mickey no levantó la mirada, siguió viendo con suma atención las imágenes de niños como él- lo de ayer.. y Miky continuaba ignorando a Ion- Te traje esto.. y guardó silencio.

Aquel niño levantó la mirada, volteó a ver a Ion y lo miró seriamente. Observó un muñeco de peluche, era un monstruo come galletas de Plaza Sésamo que medía más de cincuenta centímetros. Una sonrisa apenas esbozada en los labios de Miky fue la respuesta que Ion esperaba.
-¡Gracias! le respondió rápidamente con voz alegre- ¡Qué detalle!
-Es por que.. le habló Belko al tiempo que se sentaba en la cama de Miky- te quiero y te adoro.

Mike se sentó junto a Ion lo más rápido que pudo, cruzó sus piernas mostrando los pocos vellitos que tenía, Miky vestía de modo sensual, usaba una camiseta sin mangas, blanca, y unos bóxers grises. Al igual que Ion, Jeffrey también le sonrió pero su mirada era directa, sus ojos, junto con sus cejas delgadas, se hicieron pícaras. Los brazos de ese niño se alzaron para tocar a su pareja. Su cara se hizo tierna, adorable, de un niño de 17 años de edad. Comenzó a frotar el pecho de Belko, quien cerraba sus ojos para sentir las caricias de su joven amante. De un jalón desesperado, ese niño logró rasgarle la playera a Ion, también se quitó la camiseta blanca y botó las ropas hacia el cesto de la basura. Después, sin pena y olvidando los rencores, se besaron desesperadamente. Todo era curioso, desde el techo podía observarse como los hombres se desvestían desesperados para volver a besarse como si fuera la última vez que lo iban a hacer, mientras Beigi se acostaba sobre su acojinada cama sintiendo como Ion se le encimaba cuando apenas comenzaba a besarlo por el cuello y Miky, en un vano intento por respirar, logró morderse los labios y sangrar un poco. Beigi susurraba algunas palabras en el oído de Ion para excitarlo y motivarlo a que lo penetrara en un rudo intento por dejarse amar por vez primera, e impregnaba su mirada en un punto fijo en el techo tratando de aguantar el dolor que le provocaba Ion al entrar despacio en su cuerpo y no hacer alarde, después, del violento acto que inició.

Sus labios rozaban delicadamente el cuello de Belko manchándolos de sangre. El cuerpo de Jeffrey se movía despacio hacia atrás al sentir que Ion se movía con gran fuerza, las sábanas de la cama, ya descompuesta, caían al suelo alfombrado y lleno de basura. Su cara infantil marcaba expresiones que jamás se le habían notado al joven. Ion continuaba moviéndose haciendo que sus cabellos largos bailaran en su cara, Miky abría su boca tratando de desahogarse y sin embargo, no aguantó más, su mirada se perdía al sentir el éxtasis. Sus gemidos comenzaron a escucharse por todo aquel departamento rompiendo con su deseo de no hacerlo. Aquel dolor era fuerte cada vez más, era algo que nunca había sentido a pesar de que se acostaba con Evans, y a pesar de que actuaba y producía sus cortometrajes homosexuales en la NYFA, -una escuela de cine en Nueva York- a escondidas de la Gerencia estudiantil. Miky pellizcaba la espalda de Ion, su respiración era fuerte, más que agitada, sus cabellos ya comenzaban a chorrear de sudor como si hubiera salido del baño después de ducharse, y es que la habitación de Miky era pequeña y sus alientos, junto con sus movimientos, hacían de ese pequeño espacio una sauna en donde los dos elementos acababan con el poco oxígeno que quedaba. Mickey bajaba sus brazos para tocar el trasero de Ion y después moverlos fuerte, Belko logró separarse un instante del cuerpo de Miky al llegar al orgasmo, se separó para dejar que Mike respirara.

No hubo palabras en ese intermedio, Miky echó sus brazos hacia atrás para recargar su cabeza en ellos. Ion se echó a un lado de él, estaba totalmente empapado de sudor, ese instante fue aprovechado por Jeffrey quien se levantó y tomó a Ion de los brazos y continuaron aquel juego. Fue ese joven el que obligó a Ion levantarse y recargarse en la pared mientras la mano derecha de Mickey tocaba la cabeza de Belko para recargarlo en la pared al tiempo que continuaban sobre la cama.

Al tener la mano en la cabeza de Belko Kovak, Mickey presionó el cráneo contra la pared de color azul pastel que previamente Ion mandó pintar para su niño. Fue entonces que sintió como su pequeño gran amante comenzaba a penetrarlo. Miky no esperó tanto, comenzó a hacer su parte mientras su cuerpo se pegaba al de kovak, inició moviéndose grotescamente mientras Ion comenzaba a gritar de dolor. Jeffrey no despegó en ningún momento la mano de la sudada cabeza de Ion, observaba disfrutando como se manchaba la bella pared de su recámara. Por tantos movimientos, a pocos centímetros de la cabeza de Ion estaba un juguetero lleno de muñecos de peluche, ello no detenía a Miky quien se movía de abajo hacia arriba haciendo que la cabeza de Belko rozara peligrosamente aquel mueble de madera de roble. Penetrándolo por detrás, ese niño lograba estirarse echándose hacia atrás obligando a que Ion le siguiera, aquel niñito inconsciente cerró sus ojos y después se pegó al cuerpo maduro de su acompañante para besarle la espalda y mancharlo de sangre una vez más. Las manos de aquel infante tocaron la cabeza de Ion, y con suma fuerza, acompañado de esa excitación, Miky gimió a viva voz mientras comenzaba a estrellar la cabeza de Kovak contra la pared. Una y otra vez, una y otra lo hacía sin arrepentimiento. Ion no hizo nada por detenerlo, siguió disfrutando de como le hacían el amor violentamente. Cuando Mickey logró llegar al orgasmo, se aventó hacia atrás dejándose caer sobre el colchón. Su cuerpo desnudo y sudoroso cayó sobre las desarregladas sábanas, se dejó ver tranquilo, recuperando el aire que necesitaba, cayó con las piernas abiertas, dejó que Ion Belko lo mirara por completo desnudo, Belko vio el abundante vello púbico de Jeffrey y le habló.
-Miky.. Maiki- te adoro. le habló Ion al tiempo que se tumbaba en el abdomen de su gran amante.
-Sí. le respondió Mickey mientras tomaba el muñeco de peluche.
-Mickey volvió a hablar Ion, aquel niño observaba como los ojos del muñeco jugueteaban en sus órbitas de plástico, después, casi al mismo tiempo, fijó su pícara mirada en los ojos de Ion. Aquel peluche se interpuso entre sus miradas- Me dolió verte haciéndolo con otro. desnudo, Ion se sentó sobre el colchón, junto a su novio- No quiero hacerte enojar. Miky se levantó para sentarse junto a Ion y se acomodó después boca abajo frente a su computadora en donde había imágenes de hombres desnudos. Posteriormente, Belko hizo lo mismo- De verdad.
-A mí, también. respondió Miky, Belko acomodó despacio su velluda pierna sobre la frágil pierna de aquel niño quien de inmediato volteó- Pero.. fue rápida la manera en que Miky se levantó para, única y exclusivamente, hacer a un lado la pierna de Ion, el Rumano, de inmediato regresó a su posición original.
-Oye, Ion. le contestó Jeffrey- No vuelvas a hacer lo que hiciste hace un momento, ¿Sí?
-¿Qué dices? ¿A que te refieres?
-A que.. Miky miró a Belko recargarse en sus brazos para solo, observar a su novio- No te me encimes de ese modo ¿Sí?
-¿Por qué? volvió a preguntar Ion no entendiendo lo que le decía.
-Que.. Miky solo sonrió- ¿Me invitarías a desayunar mañana?
-Sí, ¿Por qué no? le respondió Ion.


NEW YORK FILM ACADEMY
CIUDAD DE NUEVA YORK
13:00 HORAS

De un largo pasillo, Miky salió de ese hermoso edificio caminando a la par con su amigo Evans, ambos cerraron sus ojos cuando cruzaron la enorme puerta de madera y los rayos del sol los cegó por un instante. Una hamburguesa de filete de pollo era sostenida por la mano de Mickey quien de inmediato se dirigió junto con su amiguito a una parada de camiones. Ambos se subieron cuando pasó el que los dejaría cerca de sus casas, pagaron y se dirigieron hacia los asientos traseros. El autobús arrancó y de inmediato, aquellos niños, sacaron de sus mochilas varias piedras de tamaño pequeño.

En pleno movimiento, de pie, y sin importar en donde estaban, aventaban las piedras por la ventana. Con gusto y risas estrellaban los objetos en los parabrisas de los autos y en las cabezas de señoras de edad, claro que no se escapaban las groserías.
-Y.. apenas habló Evans cuando se sentó y observó a Miky continuar aventando piedras.
-¿Qué? le preguntó Mickey.
-¿Cómo está Ion? volvió a preguntarle esta vez observando a la cara de Miky quien miraba hacia la calle.
-Ah, bien.. le respondió con cinismo aventando una piedra- Supuestamente íbamos a desayunar pero no lo vi por la mañana.

NEW YORK FILM ACADEMY
CIUDAD DE NUEVA YORK
23 DE FEBRERO DE 1999
21:00 HORAS

Las puertas de la Escuela de Cine estaban cerradas, Miky estaba en un salón de clases del tercer piso. Dentro de las instalaciones estudiantiles estaban colocadas varias lámparas de luz incandescente, habían litopáneles de color gris que reflejaban y desviaban el fuerte tono de luz que emanaban aquellos aparatos. Una cámara de cine estaba instalada frente a las escaleras principales del inmueble. Pero en aquel salón del tercer piso, Miky platicaba con Evans al tiempo que caminaban hacia el corredor..
-No me gusta la idea de que salgas a cuadro. Miky estaba junto a Evans, cuando ambos cruzaron el marco de la puerta de madera, frente a ellos estaban trabajando varios jóvenes. Uno estaba en una de las dos cámaras que Beigi instaló frente a ese salón. Otro joven terminaba de acomodar las luces. Tres más se encargaban de medir las distancias entre la cámara y los actores. Uno más sostenía la pizarra para dar el arranque a la filmación. Otros dos recibieron a Evans y de inmediato lo llevaron a un salón para maquillarlo, vestirlo, y prepararle sus accesorios.
-Señor Director, un joven se refirió a Miky- te esperan en la planta baja.
-¿Todo está bien? preguntó Jeffrey mientras caminaba hacia las escaleras y bajaba con rapidez.
-Estamos listos.
-Pues, a trabajar.

Miky Jeffrey Beigi se detuvo frente al lente de la cámara de cine que le había solicitado a la escuela con anterioridad una vez que bajó por completo las escaleras. Las luces delineaban su pícara cara de ángel. Ahí tenía puesta una camiseta sin mangas color rojo, su oído derecho estrenaba una arracada y en su cuello tenía puesta una gruesa cadena de plata, además de que dejó que su cara se marcara con la poca aparecida barba. La cámara se accionó cuando Miky gritó Acción y un joven se acercó a él sosteniendo la jirafa, el enorme brazo que sostiene al micrófono. Beigi le sonrió al lente mirándolo con gran picardía, su ceja izquierda se levantó al tiempo que expresaba una linda sonrisa, con lentitud la cámara bajó hasta enfocar las manos de este odioso niño que con suma delicadeza las frotaba en sus genitales. Despacio comenzó a desabrocharse el pantalón de mezclilla, con suma cautela y éxtasis acarició su falo de modo grotesco, y mostró su dotado miembro. Comenzó a juguetear con él. Finalmente, y seguro de que su guión era entendible, caminó hacia atrás, sin dejar de ver el aparato, obligando a que la cámara lo siguiera. Miky se sentó en un escalón y se masturbó frente a todos los que estaban en ese instante. La cámara captó las caras que Jeffrey expresaba, y sus gritos desesperados fueron registrados en las consolas que estaban a un lado y que no salieron a cuadro.

De este modo comenzó la filmación de An Italian and Me (Un Italiano y yo), la octava producción clandestina de Miky Beigi, pero eso no era todo lo que él quería exponer. Aunque la noche transcurrió lenta, la filmación continuó hasta muy entrada la madrugada. La segunda escena se hizo en el tercer piso, y de nueva cuenta Miky actuaba en ella, sólo que esta vez, vestido igual que en el principio, actuaba o más bien simulaba caminar tranquilamente por el corredor cuando pasó a un lado del salón y vio a otros dos chavos besarse, eran Evans y Jimmy, dos de sus mejores amigos. Después de que gritó Corte, los actores miraron a su Director.
-Muchachos, -les dijo Beigi- es hora de tomar un refrigerio.

Apenas habló y los asistentes a la producción, estudiantes de la misma escuela, corrieron hacia ellos llevando en sus manos tres box lunch para dárselos. Los tres actores fueron retocados con maquillaje, cuando Jeffrey le dio la primer mordida a su sándwich, vio a lo lejos una pelota de plástico roja, fue hacia ella y comenzó a juguetear. Pateó varias veces aquel juguete y continuó disfrutando ese triple emparedado de jamón de pavo.

Treinta minutos después reiniciaron filmación. Esta vez, Evans y Jimmy fueron filmados en completa desnudez, estaban acomodados sobre un escritorio, besándose y posicionándose para que Evans penetrara a su amigo.

Una cámara portátil filmó cada exhaustivo ángulo, capturó cada cansado movimiento y grabó el enorme pero excitado esfuerzo de estos niños. En esa simple actuación, Mickey fue filmado cuando simulaba husmear a sus dos compañeritos de colegio.

El reloj marcó las seis de la mañana, las cámaras, las luces, los litopáneles que habían usado para la producción, las consolas de audio, la jirafa, el micrófono, todo fue guardado. Se limpiaron las escaleras, se tiró toda la basura que hubo en la filmación, Jimmy se retiró cuando terminó de trabajar. Evans esperó a que Miky saliera del baño. Cuando salió, una enorme sonrisa se mostró en la cara de Beigi.
-Creo que todo salió perfectamente. -expresó y Evans colocó su brazo sobre el hombro de su amigo- Gracias por estar aquí.
-¿Cuánto me vas a dar de las regalías? le preguntó.
-Nos va a tocar un buen fajo de dinero, Evans.
-Eso espero, porque la última vez no me diste más que el cinco por ciento, y me enteré que recibiste un buen. le dijo a modo de broma- A propósito ¿Dónde guardas todo lo que ganas?
-En el Banco.
-¡Todo lo tienes guardado!! expresó Evans sonriendo- Supongo que ayudas a Ion, ¿Verdad?
-Algunas veces.
-¿No lo haces? volvió a preguntar.
-Eso es un asunto que solo me incumbe a mí, hermano.
-Me cae bien el tipo. expresó Evans- Es muy dulce y sincero. Buena onda..
-Bueno, -le dijo Miky con celos- Pues quédatelo..
-Te pasas, Mickey.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
06:15 HORAS

Jeffrey bajó del autobús que lo dejó a una cuadra de su casa. Subió las escaleras corriendo y de nueva cuenta subió las escaleras del edificio para llegar a su casa. Sacó, de una mochila que colgaba en su espalda, la llave de la puerta de nogal que frente a él estaba. Abrió y entró.
-¡Ion! gritó fuertemente. Continuó su camino hasta entrar a la habitación de su anfitrión. Belko levantó adormilado su cara y miró hacia donde Miky estaba detenido mirándolo semi desnudo- ¿Tuviste una noche amarga?
-¿Eh? respondió Belko dormido- No.. Y Miky, ¿Cómo te fue?
-Bien, terminé tempra. Y.. dudó Jeffrey quien aún estaba recargado en la puerta de la habitación- Me dieron el
día libre. mintió.
-Qué bueno. de nueva cuenta Belko dejó caer su cabeza sobre la almohada.
-Oye, -suplicó- vamos a desayunar ¿no?. y continuó- Quedaste en invitarme y no me has cumplido. tomó en sus manos las colchas y se las quitó.
-Miky, ve a dormir. el joven Rumano expuso su cuerpo y Miky lo miró pícaro.
-Ion. hizo que su voz sonara suplicante y remilgosa.
-Está bien, está bien, además ya me dio hambre. y Belko Kovak se levantó.


THE ROYAL HOTEL
RESTAURANTE DEL MEZANINE
24 DE FEBRERO DE 1999
08:00 HORAS

Miky fue el primero en entrar, vestía de modo casual, y de inmediato se dirigió a la primer mesa que daba hacia la calle. Ion Belko entró y vio como Jeffrey se abalanzaba a aquel mueble, varios capitanes de meseros se dieron cuenta de este inaceptable suceso. Con discreta pena Ion se sentó en la mesa.
-¿Qué quieres? le preguntó Miky mientras miraba la carta.
-No sé, pero se me antoja algo dulce y..
-¡No la friegues! le respondió Beigi con burla- ¡Pide otra cosa!! ¡Me vas a hacer quedar mal!
-¡¿Por qué?! le preguntó Ion con gran sorpresa no entendiendo lo que Miky dijo.
-¡Yo voy a pedir.. apenas habló Jefrrey y un joven mesero vestido de smocking se les acercó.
-¿Desean ordenar? preguntó el mozo.
-¡Yo! Miky fue el primero- Quiero un.. ¡plato triple!
-¿Perdón? preguntó el joven aguantando la mala educación de este niño.
-De desayunos mexicanos habló en un español inentendible- quiero una enchiladas y junto me trae.. machaca con huevo y Miky cerró la carta- ¡¡Ah!! Y me trae un sirloin steak.
-Miky le reprochó Ion.
-Descuide señor. le habló el joven mozo- A usted le sugiero un Desayuno al estilo Royal.
-Si, está bien.
-Consiste de un vaso con jugo natural de manzana, un plato mediano de frutas frescas del día y té de manzanilla, acompañado de un plato de tostadas a la francesa.
-Perfecto, me gusta la idea.
-¡Qué asco! dijo Miky cuando el mozo se retiró- Oye, Ion, hubieras pedido algo como lo mío.
-Por favor Miky, compórtate.
-Tú me invitaste y ahora me respondes.
-Sí, sí, -mejor Ion decidió dejar de hablar- Está bien.

Cinco minutos más tarde les sirvieron el desayuno. En ese inter casi no hablaron. Miky se dedicó a desayunar tomando los tres alimentos al mismo tiempo en su tenedor de plata. Ion comió lentamente puesto que disfrutaba de su rico desayuno. Decidió ignorar a Jeffrey hasta que terminaron. Belko Kovak terminó pagando la cuantiosa cantidad de doscientos noventa y cinco dólares, y cincuenta más para la propina.


TIMES SQUARE
+COTAs PLACE
12:00 HORAS

Después de desayunar, Miky le pidió a Ion que caminaran para que sus alimentos se asentaran ya que su estómago estaba a punto de estallar. Sin querer, Belko se detuvo frente a esta tienda de mascotas y Miky, al ver un perrito maltés ladrando, se detuvo.
-¡Mira, Ion!! le gritó- ¿Verdad que está bonito?
-Si, pero no me gustaría tener un animal en casa, Miky.
-¿Por qué? le preguntó Jeffrey extrañado.
-Porque casi no estamos en el departamento y además, yo voy a salir de viaje. Dime, ¿Quién se va a encargar del perro?
-Ion. Beigi hizo el tono de su voz suplicante.
-No.
-Oye. Mickey siguió a Belko mientras caminaba listo para cruzar la calle- ¡Ion! ¡Ion! y continuó siendo suplicante- Oye, ¡espera!
-¡¿Qué?!
-Mira, prometo que lo voy a cuidar.
-No, Miky.
-¡Una pecera! le gritó al tiempo que lo jaloneaba de una de las mangas de su camisa.
-Jeffrey.
-Yo me encargo, lo prometo. suplicó poniendo cara de tristeza.

Ambos regresaron a la acera en donde está la tienda de mascotas. Belko le compró a su pequeño y remilgoso novio una pecera que mide un metro y veinte centímetros por noventa de ancho. También le compro ocho peces dorados, que según Miky, son del Japón.

Como les fue posible pudieron meter la enorme pecera al departamento. De inmediato, Jeffrey le puso agua y echó sus peces. Los miró con suma felicidad y tardó al menos ocho minutos. Ion se acercó y metió un aparato que les proveía oxígeno a los pequeños y débiles animalitos. Conectó la pecera y funcionó correctamente. Aquel día, el pequeño y mimado niño vació casi la mitad de un bote de comida.
-Gracias. le expresó Mickey a Ion al tiempo que continuaba mirando a sus pececillos.
-Me gusta verte feliz. -Belko tomó en sus manos unos sobres que le habían dado en la recepción del edificio un día antes, y del que por cierto, olvidó abrirlos- Espero que te hagas responsable, porque yo no quiero hacerme cargo de los animales. abrió cada uno de los sobres de papel Manila y vio con tranquilidad los cuantiosos recibos para pago de la luz, agua, gas, teléfono, calentadores, Internet, primer pago de la computadora e instalación, lavado de tapetes y de alfombra, tarjetas de crédito y algunos gastos X que Miky hizo.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
25 DE FEBRERO DE 1999
13:00 HORAS

Miky entró a su casa, aventó la mochila una vez que vio el sofá. Ion estaba trapeando la sala y casi terminaba. De pronto, Mickey se detuvo a oler lo que su novio cocinaba.
-¿Qué estas cocinando? le preguntó de un modo muy especial, Miky estaba feliz.
-Sopa. -le dijo sonriendo.
-¡De caracolitos!! le gritó- Yummi, yummi.. expresó hipócrita
-Sé que te gusta, por eso es que la hice. Belko dejó el bastón con el trapeador y caminó hacia la barra de la cocina- Y Miky, ¿Podrías ir a la tienda para comprar una soda de sabor?
-Ion, fingió Beigi para no salir a la calle- estoy cansado.
-Bueno, voy yo. Déjalo.
-¿Puedo comenzar a comer? le preguntó aquel niño.
-Pues, sí. le dijo Ion- Quería comer contigo pero si tienes hambre.. Hazlo.

Belko salió de su departamento y Miky entró, caminó hacia la cocina y tomó un plato de plástico, un plato con figuritas de Piolín que tenía desde su infancia. Se sirvió y tranquilamente se sentó en la mesa. Diez minutos después Ion Belko Kovak regresó, entró y vio a Miky sacando la cuchara de su mimada boca.
-Mickey, saldré por la tarde, creo que voy a tardar porque tengo que ver a Gina. Recuerda que dentro de poco voy a salir de la Ciudad.
-¡Ah! Sí. expresó aquel fastidioso niño.
-Miky. Ion Belko caminó hacia la cocina y miró con desagrado que el trasto en donde había cocinado la sopa de caracolitos estaba vacía- ¿Y mi sopa?
-¡Ah! Perdón. dijo con descaro- Pero es que estaba tan rica que me la acabé.
-Y ¿Qué se supone que voy a comer? le preguntó no con desagrado sino preocupado.
-La carne. le dijo Jeffrey- También está rica.
-Bueno, me la voy a comer rápido porque me tengo que ir. y así fue, Belko devoró su carne y se salió del departamento.

Miky continuó comiendo sin lamentar que Ion no lo había hecho bien, ignoró la presencia de la única persona que lo consentía y que lo soportaba.
-¡Qué rico!! ¡qué rico!! habló cuando terminó de comer.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
23:00 HORAS

El Rumano se había entrevistado con Gina Teherán para ponerse de acuerdo y estar puntuales, el día y la hora, en el Aeropuerto de la Ciudad y viajar a México. Anteriormente hubo un ensayo general, Lester Beli también participó echándole todas las ganas y olvidando por completo el desagradable encuentro con Etienne. Belko entró a su departamento con toda la calma del mundo, se percató que todo estaba en absoluto silencio, siguió con sus pasos tranquilos y relajados. Cuando pasó junto al baño, escuchó a Miky cantar. Belko abrió la puerta y observó sin hacer ruido a Beigi quien con gran escándalo desentonado cantaba una canción de los BackStreet Boys.
-Me gusta escucharte cantar. le dijo viéndolo feliz, disfrutando ver a Miky bañarse. En aquel pequeño espacio.
-¡¡Everybody!! ¡Yeah!! ¡Ion!! gritó espantado- ¿Por qué no te unes a mi fiesta y cantas conmigo? vaciló aquel niño y jaló la puerta plástica para ver mejor a su amante.
-¡Sí! respondió Belko al tiempo que se quitaba la playera color verde que tenía puesta, se quitó lo demás y entró a la regadera.
-¡Bien! en la base de la regadera, que por cierto funciona como jacuzzi, Miky tapó el orificio para que ese espacio se llenara de agua. Se agachó mostrando el trasero a Belko.

El vapor del agua caliente opacó las imágenes de estos dos hombres. Beigi continuó cantando enjabonando su cuerpo y Ion mojaba su cabello.
-Miky, quiero hablar con..
-¿Qué quieres? Miky volteó y lo miró, el agua escurría sobre su frente.
-Quiero que me ayudes a pagar las cuentas porque no me alcanza. le pidió Belko- No me pagaron el último trabajo y..
-¡Sácate!! le respondió aquel infante dejando a Ion quieto- Quiero recordarte una cosa. y sorpresivamente Miky tomó los brazos de Ion y lo empujó obligándolo a recargarse en la pared- Quiero que tengas en cuenta.. y la mano de Beigi tomó su miembro para ponerlo en el trasero de su novio-. que las veces que te manoseo y arranco gritos de tu garganta.. comenzó a penetrarlo y moverse fuerte azotando a Belko en la pared azul lisa de ese pequeño espacio- es para pagarte todo lo que inviertes en mí. Y por eso Ion, amor, no tengo porque darte un quinto.
-Miky.. habló Ion aguantando los fuertes golpes que recibía de las manos de Beigi.
-Aprovecha este momento, y cóbrate todo lo que te debo. de la carita de Jeffrey escurría el agua caliente al tiempo que se movía excitado.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
EDIFICIO CONSTANCE
CIUDAD DE NUEVA YORK

Las cortinas del lugar estaban cerradas, no había ruido en el departamento polvoso de Belko Kovak. El teléfono sonó y Miky, soñoliento, contestó.
-Bueno.. continuaba dormido- Hola, Ion, amor. ¿Cómo te la estas pasando?
-¿Todavía estás durmiendo, Miky? le preguntó Belko.
-Es que.. respondió Beigi haciendo voz chiqueada- ..anoche estuve estudiando y pues, me acosté tarde.
-Oye, te hablo para saber como estás y para decirte que llegaré hoy por la noche. Así que.. le dijo Belko- prepárate por que por la noche saldremos a cenar.
-¡Si!, como quieras.
-Bueno. y preguntó- Y ¿por qué no estas en la escuela?
-Porque mi examen es a las tres de la tarde.
-Bueno, adiós.
-Adiós, Ion.
-¿Era Ion? cuando Miky colgó el auricular, giró su cabeza para ver a Evans acostado junto a él.
-Si, él era.
-¿Hoy llega? preguntó aquel niño quien durmió desnudo.
-Si. le contestó Beigi- Espera, voy a la cocina porque hablar con él me dio hambre.

Beigi salió de la recámara, cruzó la sala y caminó hacia la cocina. Abrió el refrigerador y tomó un traste con jamón serrano. Después tomó un par de pan de caja y los puso sobre la barra de mármol que divide el comedor de la cocina. Después tomó una botella de salsa de tomate y la vació sobre el pan, y puso finalmente sus tres rebanadas de jamón. Volvió a caminar y cruzar por la sala, se detuvo frente a la enorme pecera que Belko le compró y su cara hizo una mueca. Con indiferencia vio a dos de los tres peces que según Miky son del Japón, flotando en el agua. Los miró a través del grueso cristal y los ignoró, caminó y se encerró en la recámara.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO
CIUDAD DE NUEVA YORK
7 DE MARZO DE 1999
00:50 HORAS

El taxi dejó a Ion frente al edificio en donde vive, de inmediato lo recibieron el portero y un niño que en ese momento charlaba con aquel guardián de la puerta principal. El niño, de quizá 6 años de edad, de tez obscura y de ropas humildes, cargó una pesada mochila que contenía únicamente objetos personales, con trabajo caminó hacia el elevador. Ion, un joven con grandes sentimientos, miró al diminuto ser sufrir y paternalmente tomó su mochila. Aquel niño miró con desconfianza a Ion mientras metía sus manos a las bolsas de su pantalón, Belko sacó su cartera y le dio a aquel jovencito un billete de cincuenta dólares. Subió al elevador y partió.

Belko Kovak abrió la puerta de su departamento y vio a Mickey sentado sobre el sofá, tenía cruzadas las piernas y estaba descalzo. La mirada de Belko se hizo tierna pues Miky lo observaba sentado frente a él. Usaba un short color rojo y una camiseta blanca sin mangas. La expresión de su rostro era de una ternura especial pero por la mirada, Jeffrey pedía auxilio. Ion comenzó a ver la sala y estaba sucia, el comedor estaba cubierto por una pequeña capa de polvo, la cocina estaba bien a excepción de la estufa que estaba prácticamente quemada, Belko dejó su mochila y maleta en la sala, y caminó hacia el baño, lo observó y estaba limpio a pesar de que creyó iba a estar sucio.
-Bien, -dijo Ion sentándose junto a Miky- ahora dime ¿Qué fue lo que sucedió?
-Oye, Ion, -Miky comenzó a hablar- no hice nada malo. -habló mimadamente- No me dediqué a pachanguear, estuve estudiando y pasé mis exámenes, dediqué tiempo a la casa, me hice comer, ocupé el horno y el carnero se me quemó. Se incendió la estufa y se me acabó el gas al segundo día después de que te fuiste, nadie quiso ayudarme. Llegaron las cuentas, los pagos de luz, agua, renta, la computadora, me hablaron de IBM y me dijeron que pagara, me desconectaron Internet y todo se vencía al tercer día. Se fundió un fusible y se fue la luz, cambié la mugre pieza y me dio toques, salieron chispitas de la caja de fusibles y vinieron de mantenimiento a arreglarlo..
-¿Cuánto fue? -preguntó Belko.
-De mantenimiento 160 dólares. -habló con pena.
-Bien, muy bien. -Belko se levantó y caminó hacia su habitación, desde ahí le dijo- Miky, arréglate..
-¿Para qué? -preguntó.
-Porque nos vamos a Cenar.
-¡Sí! -de este modo respondió Jeffrey y de un salto corrió a arreglarse. Finalmente salieron del departamento.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
21 DE MARZO DE 1999
11:59 HORAS

-Ion, quiero pedirte perdón por todo lo que ha sucedido. -Jeffrey caminaba detrás de Belko quien se detuvo frente a la pecera, tardó en darse cuenta de que los peces estaban muertos- Mira, tuve tantas cosas que hacer que me fue imposible atender a los peces.

-Miky, solo fueron unos días y mira como me entregas cuentas.
-Perdón, pero es que en realidad tuve mucho que hacer.
-Bueno, pásame las llaves y vámonos.

Ambos salieron del edificio, caminaron hacia el Banco Central y entraron. Ion tardó veinte minutos, cambió su cheque y depositó parte de su excedido suelo en su cuenta particular. Beigi estuvo sentado en un sofá peleando con un niño que le ganó un dulce, de aquellos que dejan sobre una mesa para los clientes que deben esperar.
-Maldito niño. -le susurraba Mickey- Hijo de puta.
-¡Bernardo! -se escuchó la voz de la mamá de aquel niñito y Miky de inmediato se acomodó en el sofá- ¡ven, hijito!
-¡Wiggi! ¡Wiggi! -expresó el niño, contestándole a su madre.

Ion y Miky salieron tranquilamente de aquel lugar y cruzaron la calle, sin querer caminaron hacia una tienda de mascotas.
-Ya me dio hambre. -le comentaba Belko quien pasaba junto a un carrito de Hot dogs- Miky ¿Quieres comer aquí? o ¿te gustaría ir a un restaurante?
-¡Wiggi! ¡wiggi! -le respondió Beigi.
-¿De dónde sacaste eso?
-Se me ocurrió. -le respondió Miky con una sonrisa mientras se detenía frente al carrito y pedía lo que se le había antojado al señor que atendía el puesto ambulante- Quiero una hamburguesa con papas y queso.
-Bueno, y yo un hot dog con salchicha alemana.
-¡Ion! -Beigi pegó tremendo grito al ver la tienda de animales- ¡Mira! ¡Qué bonito pez dorado!
-No, Miky, ¿Para que lo mates de hambre?
-No, no quiero un pez dorado. -le respondió Miky al tiempo que entraba a la tienda. Ion encargó su comida y acompañó a Beigi- Mira que belleza..
-¡Miky! ¿Una piraña?
-Es un bebé. -le comentó Beigi- Mira, aquí lo dice.
-No.
-Pero Ion, esta vez me voy a encargar de..
-Esta vez no te voy a comprar nada.
-Ion, amor, creo que exageras un poco.
-No, Miky. No voy a permitir un pez carnívoro en la casa.
-Ionsito.. -Ion dejó a Miky viendo aquel pez. Beigi dio la vuelta y enojado caminó hacia el carrito de hot dogs, aún no salía del establecimiento cuando vio a Belko sacar la cartera de la bolsa de su pantalón y pagó lo que había pedido. Miky caminaba detrás de él, observó con malicia la cortina de metal de aquella tienda y con dolo hizo que su mano izquierda se estrellara en las chapas metálicas de la puerta. Se escuchó un fuerte grito que hizo voltear a Ion, cuando Belko miró a Miky lo observó tirado en el piso. Kovak corrió para sostener y levantar a Beigi, quien únicamente se agarraba la mano y lloraba hipócritamente.
-¿Qué te pasó? -preguntó Belko con preocupación- ¿Qué te hiciste?
-¡Mi mano! -gritaba- ¡mi mano! ¡Ion, mi mano!!

Las personas que pasaban por el lugar simplemente se les quedaban viendo. Nadie hizo algo por aquellos. De inmediato fueron a un hospital, atendieron a Beigi con suma delicadeza, le sacaron radiografías y descartaron que sus huesos estuvieran rotos. Sólo le entablillaron la mano y se la vendaron. Momentos después, dejando lo que tenían pendiente, se fueron al edificio Constance, pero eso sí, Jeffrey regresó con la piraña bebé a casa.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
23 DE MARZO DE 1999
00:15 HORAS

Ion regresó a su departamento sumamente cansado, aún trabajaba en las fotografías que le estaba tomando el colaborador de Gina Teherán. Metió la llave y abrió su puerta. Apenas entró a su casa y escuchó un ruido en la habitación de Miky. Dejó su maleta en la sala y caminó hacia la recámara de su pequeño gran amante. Sin preocupación se detuvo frente a la puerta y decidió ignorar aquel curioso acontecimiento. Se dirigió hacia la cocina, de un mueble tomó un vaso, lo lleno de agua y la bebió tranquilamente. De nueva cuenta escuchó el rechinar de la cama de Mickey. Ion se dirigió, esta vez, hacia la pecera y observó tranquilamente a la piraña bebé que recién había comprado. Observó el reloj y al ver la hora decidió ir a su habitación. Entró y se quitó la playera que usaba, de nueva cuenta escuchó ese mismo ruido. Con curiosidad salió de su recámara y caminó hacia la de Miky, su mano tocó la perilla dorada y abrió la puerta.

La oscuridad invadía aquel espacio, Belko sintió el pesado ambiente, un aire golpeó su cara. Todo se quedó en silencio y con una quietud espantosa. De inmediato, Ion se apresuró para prender la luz, cuando lo hizo, su mirada quedó varada. No creía ver una vez más lo que sus ojos miraban. Miky estaba acostado en su cama y sobre él, montado a placer, gemía en silencio su amiguito Evans.
-Oye, Ion. le habló Miky mientras cerraba sus ojos fuertemente y soportaba el peso de Evans quien se movía grotescamente una vez que Belko encendió la luz- No seas imprudente, todavía le habló- ¡Apaga la luz!
Ion Belko Kovak cerró la puerta y caminó hacia su habitación, estaba desmoralizado y no entendía la actitud de Jeffrey. Se encerró con seguro y dejó a aquellos dos terminar tranquilamente.
-Dios. expresó- Esta vez debe terminar. y sus ojos comenzaron a lagrimear.

Mientras Belko lloraba sensiblemente, Miky tomaba de la cintura a Evans. En esa misma posición, Jeffrey se introducía en su amigo. Ambos comenzaron a gritar abiertamente, los ruidos se duplicaron y el sudor acaparó el cuerpo de aquellos niños.

Belko se acostó y encendió su televisor, cerró sus ojos y se tapó los oídos para no escuchar los gritos que se expandieron por toda su casa. Se cubrió con todas sus mantas y cerró los ojos, pensando seriamente en lo que debía hacer.


EDIFICIO CONTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
23 DE MARZO DE 1999
08: 00 HORAS

El despertador sonó y Belko despertó, se levantó de la cama bostezando y dejando ver su cara soñolienta. Caminó despacio sobre su recámara, estaba sin ropa, estaba completamente desnudo. Cuando cerró su boca, recordó lo que Jeffrey le había hecho y salió de su habitación. Todo el departamento estaba en silencio, Ion caminó hacia el baño y abrió la puerta. Ahí, en ese incómodo lugar estaba Miky usando su radio grabador personal y sus audífonos. Se subía la calceta izquierda y se incorporaba para peinarse.
-¡¡Everybody¡ ¡Yeah!! cantaba sin preocupación.

Belko salió del baño y se dirigió a la recámara de Beigi, abrió la puerta y estaba vacía. Evidentemente, Evans había abandonado el lugar momentos antes. De regreso al baño, Ion tomó de los brazos a Jeffrey y éste lo miró con cara de espantado.
-Ion, amor ¿Qué?
-Escúchame, bien. le dijo Ion con lágrimas en sus ojos y quitándole sus audífonos- Miky, siempre te he amado pero esta vez, te pasaste del límite.
-Mira, comenzaba a responder- Ion.
-No, ya no más, Miky.
-Bebé, creo que exageras. Beigi trató de arreglar las cosas.
-Por favor, ve a tu habitación. Beigi no dejó terminar a Ion y de inmediato se movió.
Miky caminó hacia su habitación, se puso de nueva cuenta los audífonos y siguió cantando. Sus pasos eran opacados por las calcetas blancas, Beigi se veía cómico caminar pues usaba sólo sus bóxers y una camiseta blanca sin mangas.
-Miky. regresó Ion queriendo hablar con él.
-Estoy en mi recámara, Ion.


EDIFICIO CONSTANCE
DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
06:30 HORAS

Ion estaba acostado sobre un sofá color verde con vivos amarillos y azules, ubicado frente a la puerta principal. Dormitaba con angustia ya que Miky no se había comunicado desde la mañana de ayer. También mostraba preocupación pues sus ingresos no habían alcanzado a cubrir las cuentas pendientes, ya había sobrepasado el límite que se había propuesto no gastar. Finalmente decidió irse a dormir, ninguna llamada telefónica entró y ello hizo suponer que Mickey estaba bien, ya que si le hubiera pasado algo, de inmediato la Cruz Roja se hubiera comunicado con Belko para darle la noticia. Apenas se levantó y escuchó el cerrojo de la puerta, Belko se detuvo a un costado del sofá y esperó.
-¡Merengue! ¡Merengue!! cantaba Miky con armonía y felicidad- ¡Yeah! ¡Yeah!! ¡Wiggy! ¡Wiggy!! -estaba ebrio, apenas cruzó la puerta y se cayó al piso alfombrado.
-¿Dónde...? Ion comprendió que no era necesario hablar con Miky, lo levantó y como pudo cerró la puerta. Beigi estaba perdido completamente.
-Pelmazo.. habló Miky con esfuerzo- Quiero dormir ¡Dormir!!

Belko lo llevó a su recámara y aventó a Miky a la cama, salió de esa habitación azotando la puerta.


AZOTEA DEL EDIFICIO CONSTANCE
20:00 HORAS

Ion era el único que estaba acostado sobre un catre viendo hacia el obscuro cielo. Estaba solo, trataba de olvidar la fuerte presión que tenía pues le habían notificado que no habría trabajo hasta dentro de tres meses. Entonces comprendió que no debió firmar un contrato de exclusividad que le había ofrecido Gina Teherán. Era raro, trató de relajarse mirando hacia las estrellas.
-Oye. se escuchó la voz de Miky quien caminaba hacia Belko- Sé que estás molesto y que..
-Déjame descansar Mickey.
-Lamento lo de hoy en la mañana. con ternura, Miky se sentó en el suelo junto a Ion- Estoy apenado.
-Quiero descansar, Miky. ¿Acaso no lo entiendes?
-¡Viste eso! el niño se refirió al ver una estrella fugaz.
-Miky, por favor.
-Toma. Beigi extendió su brazo para darle dinero a Ion.
-¿Dónde sacaste esto?
-Eso no importa, tenlo. de corazón le dio quinientos dólares en efectivo- Cuando tenga más te doy.
-Miky, ¿De dónde los sacaste? le preguntó Ion con seriedad casi a punto de regañarlo.
-Err.. contestó nervioso y después contestó sorpresivamente- Vendí uno de mis trajes y.. Ya sabes, nada fuera de lo normal.
-Miky. le respondió Ion con ternura.
-¡Mira!! ¡otra vez! y Jeffrey le sonrió- ¡Que bonita estrellita!!

Juntos entraron al departamento, Belko se fue a su recámara, estaba cansado y también feliz.
-Ion, yo. Te quie..
-¿Eh? Belko no alcanzó a escuchar lo que Beigi dijo, Miky le hizo un mueca de aquellas al no saber que era lo que sucedió, Belko lo ignoró y se encerró.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO
29 DE MARZO DE 1999
21:00 HORAS

Belko Kovak regresó a su hogar, con tristeza vio que todo el lugar estaba en completo desorden. Decidió dejar todo como estaba. No tenía humor para soportar a Miky o alguna de sus hazañas, se encerró en su habitación y se tumbó bocabajo sobre su cama. Cerró sus ojos y trató de descansar.
-¡Ion!! se escuchó el grito de Beigi- ¡Mira como está la casa! Jeffrey salió del baño y caminó hacia la recámara de su amante, recién se había dado un duchazo y solo se había puesto el pantalón y sus zapatos de color negro- ¿Por qué no me respondes? ¿Qué es lo que te sucede?
-¿Adónde vas? le preguntó Ion continuando con su posición relajante.
-A.. a.. Miky trató de explicarle pero no pudo justificar su salida. Belko movió su cabeza negativamente.
-La casa esta desarreglada, -le habló Belko- ¿Por qué no te quedas a arreglar tus cosas? Sobre la canasta hay mucha ropa sucia..
-¡Es tuya! de inmediato le respondió Beigi.
-No, Miky. Todo ese montón es tuyo. Hay calcetas regadas por todo el cuarto de lavado.
-Pues.. reaccionó Miky- lo hago mañana.
-Miky.
-Ion, tengo cosas importantes que hacer..

En ese momento, el teléfono sonó. Jeffrey, de un movimiento rápido, nervioso, contestó.
-¿Hola? contestó hipócrita, con el clásico tono de voz infante- Err.. Ah sí, espérate un momento.. Beigi tapó el auricular, y se lo aventó a Ion- ..Es un tal Ricardo no se qué.. Arenas o apenas Miky caminó hacia el baño, entró y de un cajón tomó su desodorante.
-¿Qué pasa, Ricardo? de inmediato contestó Belko- ¿Estás bien? Espera, me cambio y te veo allá. colgó.
-Ricardo, ¿qué es? preguntó Miky con seriedad y molestia- ¿Quién es ese? ¿Dónde lo conociste? Beigi destapó su desodorante, levantó su brazo izquierdo y lo aplicó en su axila- A ese sí le pagas la entrada a los cines y tugurios a donde vas, ¿verdad? y se paró frente a Kovak- A ese sí lo llevas a tus presentaciones. ¿Cuánto tienes de conocerlo? y de nueva cuenta levantó su otra axila y aplicó su desodorante, volteó y se miró en el espejo, y continuó- A ese le pagas todo pero a tu pequeño Miky lo insultas y le exiges que haga tus cosas. Belko Kovak miró a Jeffrey, vio cuán húmedas estaban sus axilas y se echó a reír- ¡Ah, sí!! ¡Búrlate!! Mira, Ion, no soy tu criado.
-Miky, ¡cállate! le habló Belko riendo y caminando hacia su clóset, sacó una camisa de color azul y se quitó la sudadera que tenía puesta.
-¡Ah, Sí! Ahora te atreves a callarme. Pero dime ¿Dónde conociste al tal Ricardo?
-Miky, él es un gran amigo, mío.
-Resulta curioso que es un amigo tuyo, ¿No?
-Lo conocí en México y es.. alguien que me esta ayudando en algo..
-Y lo conociste en México.. Miky estaba molesto, continuaba viéndose en el espejo.
-Mi Miky.. expresó Belko caminando y colocándose detrás de Beigi para abrazarlo- Eres el niño más bonito del planeta. Ion miró a Jeffrey a través del espejo y le sonrió- Pero tengo algo que hacer.


FALCOR STUDIOS
CIUDAD DE NUEVA YORK
2 DE ABRIL DE 1999
12:00 HORAS

-¡Mickey!! ¡Mickey!! le gritó el director de la película- ¡Abre más las piernas!! ¡Deja que disfruten de tu cuerpecito!!
-¡Okay! ¡Okay! Miky dejaba que un joven de su misma edad le hiciera el sexo mientras los filmaban, los demás actores y maquillistas sencillamente miraban como aquellos dos niños tenían sexo mientras una cámara los tomaba desde diversos ángulos.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
2 DE ABRIL DE 1999
13:00 HORAS

-Ojalá y este niño lave su ropa. Ion estaba en el cuarto de servicio sacando de la lavadora la ropa que había en la canasta y que Beigi ignoró- Necesito vestuario limpio para mañana.


FALCOR STUDIOS
15:00 HORAS

-Mi parte está hecha, le habló Miky al director del filme porno- y ya me voy.
-Toma. el director le extendió un cheque a nombre de Jeffrey.
-Bueno, adiós. se despidió Beigi.
-Oye.. se le acercó un conocido, un niño rubio, joven, de 14 años de edad- ¿Todavía vives en ese barrio?
-No, vivo con un tipo modelo, pero de pasarela.
-¿Romance? preguntó el niño rubio.
-No ¡Qué te pasa! respondió Miky- Pero, quien sabe.
-¡Uy!! Eso dice que sí.
-Bueno, -Miky apenas caminaba hacia su casillero- Te lo voy a presentar, a ver si tú lo ligas. ¡Y, espera, que te parece si organizo una fiesta y todos ustedes van a..!
-¡Sí! gritó el rubio- ¡Vamos a ir!
-Pues, -habló Miky- ¡Invita a quien quieras!! ¡Yo te aviso!


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
4 DE ABRIL DE 1999
21:00 HORAS

Había música a todo volumen, vasos de plástico y platones de unicel, había comida sobre la mesa de madera de roble que recién compró Ion. Miky entró a la habitación de Ion para hacerlo salir.
-¡Vamos, Ion! Miky brincoteaba sobre el colchón, trataba de que Belko saliera a la fiesta.
-No, de verdad. Ion tenía tapada su nariz- No tengo ganas. Me siento mal.
-¡Anda!
-Miky, lavé tu ropa, está tendida en el cuarto de lavado de la azotea. Comprende que me siento mal.
-Bueno, ¿pero sabes una cosa? Miky se acercó los suficiente a Ion y lo miró.
-¿Qué? Belko estaba recostado en su cama.
-No, nada. Miky se arrepintió.
-Miky, pásame las pastillas que están sobre el buró junto a la puerta.
-¡Sácate!! gritó Miky molesto- ¡Una cosa es que seamos novios y la otra es que sea tu criado! ¡Una cosa es que me hayas lavado la ropa, y conste que no te lo pedí, y otra es que quieras que sea tu criado! Pero eso sí, el pobre Miky se tiene que joder la vida. Ven.. le exigió a Ion- sal con nosotros o si no nos vamos a festejar a otro lado, ven o si no me voy con lo otros a festejar y a pasarla bien, todos juntitos y cerquita, calientitos.. Belko se quedó callado.


DEPARTAMENTO DE ION BELKO KOVAK
CIUDAD DE NUEVA YORK
22:30 HORAS

El departamento estaba tranquilo, no había ruido y todo estaba apagado. Ion Belko descansaba dormitando en su cama, en verdad descansaba de todo lo que le había pasado. De repente, la puerta principal se abrió.
-¿Hay alguien? después de la fiesta, y después de que Miky dejó a Ion encerrado, pues finalmente se fue con sus amigos a divertirse aquella noche, Beigi botó las llaves hacia el sofá y se aventó en él.
-¿Dónde andabas, Mickey? Belko no tuvo más remedio que salir.
-La verdad, habló el niño- disfrutando de la vida, Ion, Amorcito.
-Miky, esta vez te pasaste del límite. No me importó a donde andabas pero ¿no crees que debiste avisar? Fueron dos días, casi tres y.. Además, ¿qué te pasa?
-No, Ion, estaba feliz y contento. Miky estaba drogado, a leguas se le veía pues sus ojos estaban pequeños.

De un intento desesperado, harto, Ion tomó de los hombros a Miky y lo jaló hacia el baño. Beigi comenzó a soltar golpes por doquier, no le importó en lo más mínimo lo que Belko hiciera. Una vez dentro del baño, Ion abrió la llave de la regadera y vestido metió a Jeffrey.
-¡Esta vez te pasaste, Miky! gritó Belko- ¡No permitiré que lo vuelvas a hacer! ¡Siempre te he aguantado! ¿Y sabes por qué? Por que te amo, niño.
-¡Déjame en paz, maldito! le respondió aquel odioso niño- ¡¡Suéltame!!
-¡Ya no más, Miky!
-¡Se acabó! gritó Beigi.
-¡¡Sí, esta vez terminó!!

Miky Jeffrey Beigi se quedó serio, no reaccionó, tardó en hacerlo. Su carita estaba mojada, el agua escurría de sus cabellos y jugueteaba en su cara dulce, mimada. Ion lo miró con tristeza y habló.
-Esta vez, todo terminó, Miky, ve a tu recámara.
-Sí.

Jeffrey caminó hacia su recámara, estaba serio pero seguro de que se quedaría. Ignoró lo último que Ion Belko dijo.
-Miky. habló Kovak.
-Me voy a mi recámara, Ion.
-Pero esta vez, recoge tus cosas y entrégame la llave. Ya no te quiero ver más por aquí.. Jeffrey guardó silencio y continuó su camino a la habitación, tardó en guardar sus cosas en dos maletas, entregó su llave y se fue.


NEW YORK FILM ACADEMY
CIUDAD DE NUEVA YORK
18:00 HORAS

Miky había bajado de peso, estaba mal. Aquella vez disfrutaba unos pastelitos Wonder y una Coca Cola, no tenía para más. A un lado de él descansaba Evans quien lo ignoraba. Ambos estaban sentados sobre el jardín de aquella escuela. Jeffrey había conseguido un trabajo, atendía por las noches un video club. Miky ya no podía, su carita marcaba perfectamente sus ojeras. Jeffrey terminaba a las seis de la mañana y se iba a la casa de Evans para cambiarse e ir a la escuela. Por cierto, Beigi ya debía dos mensualidades y le habían mandado un ultimátum. A pesar de ello, ya no podía vender ni presentarse a los castings porno pues en el último que hizo exigió de mala gana su pago, por ello es que el Director de los filmes decidió no darle llamados a este escuincle.

Mickey se dejó caer al pasto, comenzaba a llorar, cerró sus ojos para tragarse sus lágrimas. Vestía un pantalón de mezclilla color azul sucio y una sudadera blanca, apenas y se le notaban manchas de polvo. Era la típica escena en donde Beigi y Evans miraban al cielo. Uno sonreía y el otro no. Pasaron diez minutos, Miky quiso ir al baño y se levantó, camino y entró a su escuela. Fue al baño, orinó, estuvo en el lavamanos y abrió la llave, mojó sus manos y se echó agua en la cara. Salió de aquel lugar dejando que la puerta se azotara, el pequeño estruendo se escuchó por el largo corredor. Apenas Miky abrió la puerta principal del colegio para salir, vio a Ion esperándolo de pie.

Mickey se quedó serio, como si le hubieran echado un balde de agua fría, inmediatamente sus ojos comenzaron a lagrimear. Lo miró y le sonrió con pena. Ion lo miró, lo vio acabado y triste, extendió su mano e invitó a Jeffrey para que lo siguiera. Evans logró verlos y se molestó, los seguía con la mirada.
-Ion. habló el pequeño Miky.
-Miky, creo que ambos cometimos muchos errores.
-Am.. Beigi dudó, no pudo decir Amor- Ion, me siento mal. Estoy mal.
-Regresa, Miky. Te extraño y me duele verte así.
-Te prometo que.. Miky comenzó a llorar, caminaban por el jardín de aquel colegio.
-Te amo mi niño.
-También te amo y te extraño, siempre te extrañé. Me di cuenta de que hice muchas cosas malas. Abuse de ti y tu confianza, me siento apenado, de verdad. Si me das la oportunidad, me voy a comportar y haré las cosas bien.
-No toda la culpa es tuya, Miky. habló Ion- También cometí errores contigo, pero si tú..
-Te amo, Ion. Prometo ser mejor y ayudarte. Trabajo en un video club por las noches y..
-Te ayudará. Ion habló haciendo referencia a que Beigi no dejara su trabajo hasta ser responsable.
-Si, esta vez con esto te voy a ayudar y juntos saldremos adelante.
-Lo haremos correctamente.
-Si, Ion, amor. Beigi estaba feliz- Esta vez haremos las cosas bien. ambos se fueron al departamento de Ion Belko Kovak.

TODAS LAS CRONICAS AQUI PRESENTADAS TIENEN LOS DERECHOS RESERVADOS
















ion.jpg